miércoles, 25 de junio de 2014

Un diente de león es una mala hierba, nunca marchita del todo

Cuánto tiempo, queridos y no tan queridos, cuántos días, cuántos meses, cuántos libros, cuántas películas, cuántos momentos, cuántos exámenes, cuántos apuntes, cuánto agobio, cuánta ansiedad.

Cuántas ganas de regresar.

Probablemente mis tiempos de bloggera gloriosa, la hater de reseñas destructivas, aquella quinceañera que leía sólo por el dulce placer de tachar de indignas noveluchas del tres al cuarto, hayan pasado ya. Probablemente el tiempo de teclear en espacios internáuticos también. Retorno en el tiempo de las nuevas tecnologías más visuales, en el que los blogs han reemplazado la b por la v, ahora todos se ponen guapos, se arreglan las cabelleras y deslumbran con unas dentaduras profident en el vasto mundo de youtube. Así que heme aquí, aún chapada a la vieja usanza, tratando de hilar dos oraciones con coherencia.

Supongo que os debo una explicación. Me debo una explicación. Al fin y al cabo, concebí este pequeño rincón para nadie más salvo para mí misma, un pequeño lugar entre los grandes asteroides cibernéticos donde hablar de mis lecturas y mis cosas. La juventud se me escapa. No hay más explicación que esa. Empieza el tiempo de ser una adulta madura y sofisticada que bebe vino mientras lo relaciona con la simbología homérica. Ha llegado el momento de entender por fin qué significa el palabrejo “burocracia”, rellenar papeles y más papeles, buscar universidades, residencias, hacer mil llamadas, ir de un sitio para otro. Entiendo demasiado tarde que me quejé en exceso de la buena vida que tenía en los dulces años de instituto.

En fin.

Empieza una nueva etapa para mí. Me mudo a Madrid para estudiar Literatura General y Comparada. Brrr, qué grande, qué solemne, me dan escalofríos sólo de pensarlo. Un nosequé como en los momentos de la madrugada en los que no sabes si sigues soñando o no. Por fin podré hablar de libros con algo de criterio y supongo que no sólo de libros.

No prometo nada. Como habéis podido comprobar no se me dan nada bien las promesas. No obstante, hay un cosquilleo cuando pienso en volver a retomar las reseñas y mis desvaríos. Quiero hacer constante ese cosquilleo. Quiero devolver las palabras que llevo acumulando al lugar al que pertenecen, es decir, a los demás.

Gracias por seguir por aquí.

Espero leernos pronto. :)

Pss, pss, eh, tú, estoy por twitter en @Alendax por si me quieres seguir por ahí. Ya, ya te dejo.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Mala hierba nunca muere y a algunos nos gustan.
Suerte, lecturas y vodka en la nueva etapa.
Y de nada, nunca me acabé de ir.

Nina dijo...

Que cool estudiar literatura :P de verdad. Yo algun dia me dedicare a eso (habra que acabar primero Periodismo xD)

y que bueno que regresas.

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Ríe, llora y sopla dientes de león.

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